Historia del Pueblo
El Templo
El Retablo
Interior de la Iglesia
Virgen de la Luz



      En el siglo XVI se componían por autores locales y se representaban por actores arroyanos Autos Sacramentales en fiestas importantes, sobre todo el día de Corpus. También se bailaban danzas en la Procesión de dicha fiesta. La iglesia servía de teatro de representación de los Autos Sacramentales. Normalmente el esparcimiento popular lo organizaba la Cofradía correspondiente en la Fiesta de su Patrón o Titular. Era corriente contratar compañías de comediantes que de pueblo en pueblo representaban sus obras. Se bailaba al son de panderos en las plazas y plazuelas y, en las fiestas de categoría se corrían toros ensogados por las calles; la soga atada a los cuernos facilitaba o frenaba las embestidas según conviniera a los que sujetaban.

      Un maestro de gramática daba instrucción primaria a los niños y un fraile del Convento de los Franciscanos daba también primeras letras en la ermita de Santa Ana. El analfabetismo era la cosa más normal en la sociedad arroyana. En un acuerdo importante de las fuerzas vivas de la localidad, para formalizarlo, al terminar el documento, se consigna por el notario: firman los que saben y el alcalde por no saber pone la cruz. En estas calendas, mediados del XVII, había en Arroyo 25 eclesiásticos y otros tantos frailes y sólo un maestro de primera enseñanza. Es natural que entendieran más de religión que de letras.

Cruz Término
Cruz Término