Historia del Pueblo
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Virgen de la Luz



      En todos los pueblos, los amantes de la cultura y las autoridades de los mismos se esfuerzan en buscar en sus archivos noticias de hombres ilustres que dieran fama a su patria chica y no es raro se organicen actos culturales, se saque a la luz su valía y se rotulen calles con los nombres de sus personajes gloriosos. Tenemos que reconocer que nuestro pueblo, quizás por tener tantos hombres gloriosos, no se ha preocupado en demasía en honrarlos. Haremos una breve relación de los mismos.

      Los Señores de Arroyo, Condes de Herrera, luego también de Benavente, Mariscales de Castilla, alcanzaron la cima de la gloria y la nobleza española. Terminada la guerra de la Independencia, a principios del XIX, la Condesa de Benavente, Señora de Arroyo, ostentaba dieciséis títulos de nobleza. Entre los militares, ya citamos al Capitán D. Francisco de la Plata y Sandoval, al servicio de Felipe II. D. Juan de Herrera es capitán de una compañía de caballería arroyana al servicio de Felipe IV, siendo nombrado Comandante General de la Caballería de Extremadura. En el siglo XVIII D. Juan Antonio Marín Salgado alcanza el grado de Coronel de Dragones en Buenos Aires. Su hijo D. Juan Manuel Marín de la Quintana, casado con la hija del Virrey de la Plata, se viene con su familia de Buenos Aires a Arroyo de la Luz y llega a Teniente General con mando en la plaza de Badajoz.

Castillo Almohade
Castillo Almohade

      Siglo XVII: D. Fernando Ramírez, natural de Arroyo, Trinitario. Es nombrado Visitador y Comisario General de las Provincias de Aragón, Cataluña y Valencia. En 1640 es nombrado Obispo de Panamá. Donó a la Virgen de la Luz una corona imperial de plata sobredorada con peso de seis libras y doce onzas con diferentes escudos y florones de esmalte y esmeraldas. También le donó un pectoral de oro con siete esmeraldas de gran tamaño y otras tres más pequeñas en figura de perlas.
      Siglo XVIII: D. Isidro Marín y Bullón, obispo de León en Nicaragua, hermano del primer Marqués de la Isla, D. Matías Marín y Bullón, envió para la Virgen de la Luz una cadena de oro, hechura de bombilla, con amatistas y una sortija de lo mismo en 1751.
      Siglo XVIII: D. Miguel Fernando Merino, arroyano, Obispo de Avila.

Convento Franciscano
Convento Franciscano

      Fray Andrés del Arroyo, franciscano, conocido por el sobrenombre de El Bobo de Arroyo, epíteto que él mismo se puso por su mucha humildad. Vivió y murió en olor de santidad. Su vida la escribió el Padre Andrés de Membrío expresando las virtudes, el don de profecía y milagros que obró Dios por su intercesión, tanto en vida, como después de muerto.
      Dª Isabel de Guzmán. Clarisa en Cáceres, famosa pro sus virtudes y santidad, cuya vida escribió el Padre José de Santa Cruz.
      D. Benito Gómez Padilla, Canónigo de Segovia, que en el año 1702 donó la hermosa imagen del Cristo de la Expiración, quemada, junto con la de la Virgen de la Luz por la francesada en 1810.
      D. Carlos Barriga, el sabio ciego. Erudito sacerdote y famoso predicador fallecido en Brozas en el siglo XIX.

      D. Juan Suárez Cambero. Oidor de Granada y del Consejo Real de Castilla.
      D. Francisco Molano Valencia. Ministro togado del Consejo Real.
      D. Diego Holgado de Guzmán. Oidor y Fiscal durante treinta años en las Reales Audiencias de Guatemala y Lima. Le concedió el Rey los honores de Consejero de Indias con retiro y sueldo de 20.000 reales. Reconstruyó la ermita de San Sebastián a sus expensas, dándole la forma actual en 1755. Donó a la Virgen de la Luz la lámpara grande de plata.