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Día del Misionero Extremeño (22-II-2003)
lunes, 05 de mayo de 2003 a las 23:56 horas

DÍA DEL MISIONERO EXTREMEÑO

 

      Desde el siglo XV, cuando empezaron los primeros conquistadores extremeños a emigrar a América para hacerse dueños de sus tierras y de sus riquezas en nombre de los reyes de España, desde aquellos tiempos y aquellos días, empezaron los misioneros a salir de España, de Extremadura, para conquistar las almas, sacarlas de la ignorancia del paganismo y darles a conocer la Religión del verdadero Dios, la doctrina de Jesucristo, Dios y Hombre verdadero. Y desde aquellos pasados tiempos no han faltado misioneros extremeños que han evangelizado por todas las partes del mundo. Siempre ha habido misioneros extremeños. Nos lo dicen las Crónicas parroquiales y conventuales de toda Extremadura.

En Extremadura hacemos memoria, cada año, de los misioneros de nuestra región. Este año, 2003, los recordamos el día 22 de febrero, sábado. Para ellos nos reunimos, personas interesadas en el trabajo misionero de la Iglesia, en Montijo –Badajoz -. Organizó la diócesis de Badajoz. La parroquia de San Pedro Apóstol da la bienvenida a todos los congregados y los anima a seguir el mandato de Jesús: “Id por todo el mundo y anunciad la Buena Nueva” El rezo del rosario, con cantos intercalados hasta llegar a la parroquia de San Gregorio Ostiense. Misioneros extremeños, que se hallaban en su tierra fortuitamente, fueron glosando los misterios luminosos. ¡Qué bien sonaban, y resonaban en los corazones de los asistentes!... Bodas de Caná, parábolas del Reino... y el anuncio del Ángel: Dios te salve, María, Madre de Dios, ruega por nosotros. Con caras de admiración se quedaban mirando los que pasaban por la calle, y, admiradas, se asomaban a los balcones, las que trabajaban en sus faenas.

 

Un trabajo en común, bajo el amparo de la Virgen de Barbaño y con el lema “Es la hora de la Misión”. Aportaciones, colaboraciones, deficiencias, deseos de hacer más por la causa misionera. De todo hubo en este compartir cada uno lo que podía.

 

Y un tiempo de esparcimiento entre el descanso del bocadillo y la celebración Eucarística. Hubo quien lo amenizó e hizo gozar a todos. Siempre con aire misionero.

El broche lo puso Monseñor Montero Moreno, Arzobispo de Badajoz, que presidió la Eucaristía en la que participaron unos veinte sacerdotes. De su homilía: No os contentéis con llevar el conocimiento de Jesús a las gentes. Llevad las gentes a la presencia de Jesús. Partiendo del Evangelio del día: Los que cuidaban al paralítico, no se contentan con decirle que Jesús pasa, que Jesús está cerca; cogen la camilla y la llevan hasta poner al enfermo en presencia de Jesús. Llevad los jóvenes, los niños, llevad a todos a la presencia de Jesús.

 

Arroyo de la Luz estuvo en este encuentro, en todos sus actos: un Sacerdote, dos Religiosas, treinta y tres laicos, participaron en todo y algunos de manera notable.

 

Terminó la jornada. Todos contentos, por haberla dedicado a tan noble causa. La inquietud misionera se avivó en todos los asistentes. Con el deseo de acrecentar nuestro interés por la extensión del Reino de Cristo, nos despedimos hasta el año que viene.

 

Hna. Matilde Vara.